Oct 27

Bajo la lluvia, un hombre con un paraguas se acercó, era alto, de
cabello gris y mirada dura, seguro al caminar y de extraño acento.
-¿Puede acompañarme?, lo están esperándo- Recordé el compromiso de las
17 hs -Vamos- le dije.

La primera vez que vi a Maria nos encontrábamos en una plaza de la vieja ciudad, yo salía de un banco y ella estaba sentada escribiendo. Me senté junto a ella para fumar un cigarrillo, me pidió uno y luego fuego.

Descubrí en ella el encantó de una mujer al fumar. Escribía un poema llamado “¿Por qué tan bella?” Lo leí y me pareció horrendo, se lo comenté y le encantó que fuera tan sincero. Me invitó a tomar algo, -mi chofer puede llevarnos- dijo. A lo que debí negarme por estar trabajando.

-¿A que hora terminas?

-A las 17hs-

Me dio la espalda mientras se levantába sonriendo, volteó y al
mirarme dijo:

-Allí estaré.

Alejandro Barrios

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Oct 26
Pila de diarios

Pila de diarios

Bajo la lluvia un hombre con un paraguas se acercó, la vitrina del
viejo bar parecía tenerme en exposicion. “Danubio se mantiene como
unico puntero”, “El colisionador de hadrones fracasó”.

Ya no podía  concentrarme en mi lectura rutinaria del diario. Las dos mujeres
hablaban sin cesar, la de más edad solo hablaba de hombres mientras
que, la menor conservaba la mirada del primer amor.

El hombre  continuaba parado, húmedo y desprolijo. -¿Puedo pasar?-preguntó, y  asentí con mi cabeza. Dejo un papel en mi mesa y se fue rápidamente.
Lo abrí y al leerlo decía:

“Si encuentras a alguien capaz de sonreír  mientras lee el diario, felicítale”

Alejandro Barrios

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Oct 25

El hombre del paraguas

El hombre del paraguas

Bajo la lluvia un hombre con  paraguas se acercó,  recorrió con su mirada todo el lugar mientras respiraba casi olfateando mi presencia.

La noche oscura  llego hasta nosotros.

Sacó un arma desde la parte trasera de su cinturón y presionó el
gatillo causando un  efecto ensordecedor que dejo mi cuerpo tendido en
el suelo, las manos húmedas, la boca sangrando y el alma escapando
de sus limitaciones físicas.

Me despertó el sonido del teléfono. Me levanté a tientas -¿hola? – logré decir y una voz mecánica del otro lado interrogó – ¿Es usted Paul Auster? -¡váyase a la miérda, son las 3 de la mañana!- respondí, volviendo a la cama vi una gran mancha de  sangre en las sábanas y un pared pintada con ella que decía:

“Paul Auster, gracias por morir”

Alejandro Barrios

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Oct 18
ultratumbaEn la disciplina de esta tesitura
no permiten aún tanta frescura
tanto así que no ocupo lugar
ni encuentro ruta por donde pasar
 
cráneos perfectamente maquillados
contornos dignos de ser admirados
sonrisas vacías y sienes sin reacción
inútil artefacto y mínima meditación
 
vertiginosas intrigas palaciegas
sectas de la idiotez en las que puedas
permanecer sin necesidad de talento
pues sospechan que estás poco atento
 
aislado en su guarida y penumbra
con voz baja, de ultratumba
proclama su ideal siempre precoz
este diminuto desertor de lo atroz
Facundo Cartagena
 
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Oct 15
Un abrazo amistoso

Un abrazo amistoso

Un nuevo integrante llega a las filas de www.unloquito.com

Un compañero de ruta, un amigo, Un Hermano. Hoy está con nosotros y  comienza a escribir para todos ustedes.  Como siempre vamos a estar dispuestos a escuchar todas sus críticas y comentarios.

Facundo Cartagena, a partir de hoy es uno más de nosotros.

Salú!

P.D. Por insultos y sugerencias pueden escribir a: alejandro@unloquito.com Para darle la bienvenida a nuestro amigo escriban a: facundo@unloquito.com

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Oct 08
La bicicleta de Superman

La bicicleta de Superman

Caminábamos por el balneario. Tomy  llevaba su bicicleta de Superman y

nosotros de la mano. No podía evitar sentirme en una de mis mejores

fantasías, solos los 3, bajando a la playa en un día gris, al final de

enero. Hablábamos sobre las casas, los terrenos y escuchábamos el

canto de los pájaros que empezaban a refugiarse al sentir el viento en

sus plumas. A pocas cuadras de la playa el aroma del mar era

excelente. Tomy habló, nos contaba de sus hazañas en el baby fútbol y

de cómo había convertido su único gol en el campeonato. Pudimos ver a

varias personas bañarse en la playa pero la lluvia nos alcanzó.

Volvimos trotando de la mano y Tomy en su “Superbicicleta”.

Su madre lo esperaba.

Nosotros nos besamos y seguimos soñando con que algún día ”esa” sería nuestra realidad.

Alejandro Barrios

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