Abr 11

"(...) Está la tierra mojada por las gotas del rocío, y la alameda dorada, hacia la curva del río(...)" Extraído de "Amanecer de otoño" de Antonio Machado.
Llega el otoño y el cambio es radical, la gente palidece, los cuerpos se ponen tensos y los colores se opacan.
En los hombres el pelo pasa a un estado de desprolijidad constante y aparecen la barba y el bigote que durante casi 4 meses no estaban a la vista.
Las mujeres toman sus tapados, largos y de colores clásicos, el rojo, gris, y negro son los reyes de la temporada.
Los cuerpos desaparecen y todo se va convirtiendo lentamente en una masa de lana, algodón y nylon.
Los rostros en la calle siempre piensan en otra cosa, anhelando el calor del hogar, un café en el bar o simplemente la tibia manta de la cama.
Los pensamientos invaden y dominan a cada uno de los gestos.
Los abrigos cubren a las personas y ellas se esconden de si mismas.

Ya ves, la casa tiene otro color
Abril pintó el otoño en las cortinas
y con la garuíta volverán
las madrugadas de garufa en la neblina.
El barrio irá fumándose el encierro
y quemando la madera, otra vez
y por sus callecitas sin vereda
como un barco en la marea, vagaré.
A tiempo cierra su ciclo el clavel
justo antes que el rosal se vuelva espina
Las hojas y corriones del parral
serán del patio un solo remolino
la vida ira esfumándose en el suelo
como si acaso ya no fuera a volver
por eso quiero verte, aunque no deba,
quiero ver la primavera en abril.
Hos se que el amor es un marginal
y que la fé precisa invernadero
porque aunque no quiera el temporal
va a dibujarle un otoño más al cielo
y bajo el puente aquel de tu deseo
tu vestido y mi pañuelo quemaré
pero en aquellas flores del cantero
con la savia y en enero, volveré.
¡muy bueno! me inspira el otoño, pero este efecto en la gente es fabuloso.
bien descrito.
Me gustó mucho! Es hermosa la descripción amor!